Ando Opinando

Encuentra aquí voces que desde sus propias experiencias analizan, reflexionan y debaten sobre diversos acontecimientos, historias y fenómenos que desbordan nuestra cotidianidad.

Por Alejandro Carrasco (Asamblea Agua y Soberanía) y Javier Zúñiga (La Savia).

¡A impulsar la Iniciativa Popular de Ley No+AFP!

En febrero de este año, la mitad de los nuevos jubilados con pensiones de vejez por edad obtuvieron una pensión menor a los $147.545. La mitad de las mujeres que pudieron pensionarse en febrero de este año, percibieron menos de $27.193. Ese es el resultado actual de un sistema que, lejos de proporcionar seguridad social, termina por pagar pensiones de miseria, quedando al descubierto su absoluto fracaso.

Por otra parte, sobran ejemplos que dan cuenta de la crisis socioambiental que se vive a lo largo del territorio nacional. Recordemos la crisis en Chiloé a principios de 2016 provocada por la industria salmonera. Podemos mencionar, también, los vertimientos de materiales pesados a raíz de la industria minera, hidroeléctrica y forestal. Y, quizás, el dato más decidor: actualmente, cerca de un tercio del país presenta un déficit hídrico. Es cosa de darse una vuelta por localidades como Caimanes o Petorca, o la situación de la laguna Aculeo en Paine, y percibir una realidad que bordea lo apocalíptico.

A primera vista no parece haber una relación íntima entre ambas esferas de la precarización social que vivimos día a día. Pero si vamos a lo más profundo, a las entrañas que muestran cómo se configura el sistema, un elemento aparece como el articulador de ambos conflictos: las AFPs invierten la plata de l@s trabajadores en la industria minera-energética, pesquera y forestal, entre otras. Usan sin permiso ni conocimiento de l@s trabajadores, sus cotizaciones para la construcción de diversos proyectos que impactan negativamente sobre las comunidades y sus ecosistemas.

Solo dos ejemplos. En febrero de este año, las AFPs invirtieron US$18,85 millones en SQM. Sí, la misma empresa de Julio Ponce Lerou acusada de financiamiento ilegal de la política. Otro ejemplo es el financiamiento que la banca aportó para la construcción del Proyecto Hidroeléctrico Alto Maipo; Banco Estado financió con US$48 millones, e Itau-Corpbanca invirtieron US$151 millones.

Lo anterior deja de manifiesto que el sistema actual de pensiones y la economía basada en la explotación desenfrenada de la naturaleza, están fuertemente relacionadas. Ambas refuerzan una matriz productiva de despojo que precariza y vulnera cotidianamente las condiciones básicas para la vida del pueblo trabajador. De ahí la necesidad de mancomunar esfuerzos, profundizar reivindicaciones comunes, articular propuestas que solucionen conflictos de diversos frentes.

Con el respaldo de diversas jornadas de movilización, además de un plebiscito que convocó a más de un millón de trabajador@s, la Coordinadora Nacional No+AFP ha venido impulsando de manera seria y responsable una propuesta alternativa al modelo de capitalización individual. Se propone un nuevo sistema, de reparto, solidario y con financiamiento tripartito de trabajadores, empresas y Estado, contemplando un periodo de transición. Un sistema de reparto que se financiaría colectivamente, bajo el principio de la solidaridad intergeneracional, vale decir, las cotizaciones de los activos se destinan a pagar las pensiones de quienes se han jubilado (pasivos). Sin duda, la propuesta del movimiento No+AFP ha significado la posibilidad de que el pueblo trabajador pase de la mera resistencia a movilizarse de manera propositiva por sus derechos.

Manifestantes en marcha No Más AFP 22 abril pensiones dignas

El siguiente paso para el movimiento No+AFP es hacer del Sistema de Reparto una propuesta de ley, a través de la Iniciativa Popular de Ley (IPL). En relación a los intereses de las luchas ambientales y su vínculo con el sistema de pensiones, es necesario profundizar sobre un aspecto fundamental: la reorientación del Fondo de Reserva Técnica Previsional.

Desde el 2006 existe el Fondo de Reserva de Pensiones (FRP), el cual permite asegurar anualmente recursos frescos para el sistema, independientemente de la situación fiscal que el país viva cada año. Sumado a que, según el Estado, el fondo garantizaría las pensiones básicas solidarias a quienes no han logrado ahorrar lo suficiente para su jubilación (objetivo, que según lo expuesto hasta ahora, ha sido un rotundo fracaso). Para las AFP, el FRP no es más que dinero fresco para invertir y acrecentar sus utilidades, negando absolutamente la posibilidad de que l@s trabajadores puedan decidir en qué se invierten sus ahorros, su trabajo, su esfuerzo. Y para peor, aprovechando esta situación, las AFP han realizado inversiones ilegales por mas de US$120 millones de dólares los últimos diez años, multadas solo con US$180.000, un 0,14% de los montos invertidos al margen de la ley.

En una dirección contraria, el movimiento No+AFP propone un nuevo Fondo de Reserva Técnica Previsional, cuya finalidad principal es asegurar el cumplimiento de las obligaciones previsionales del sistema en el largo plazo y ante la eventualidad de períodos de estrés financiero y del previsible impacto del envejecimiento de la población, cuando termine el actual bono demográfico positivo. Dicho fondo se invertirá con el objeto de garantizar seguridad social. Lo anterior es de suma importancia, pues introduce un principio de democracia para l@s trabajadores. Lejos de ser el actor privado quien decida dónde invertir, bajo sus propios intereses, serían los propios trabajadores quienes discutan, propongan y decidan, bajo procedimientos democráticos, hacia dónde destinar sus dineros. Es importante recalcar que con esto lo que cambia es la lógica completa: se pasa de fondos de pensiones administrados por una racionalidad empresarial, por el lucro y el parasitismo, a fondos de pensiones administrados por quienes son sus productores directos, es decir, posibilitando que l@s trabajadores se reapropien y organicen los frutos de su propio trabajo.

En este sentido, las posibilidades que para la lucha ambiental nos abre impulsar el sistema de reparto a través de la Iniciativa Popular de Ley No+AFP son de suma importancia estratégica. La propuesta de un nuevo Sistema de Reparto Solidario, Tripartito y con Fondo de Reserva Técnica, abre el debate sobre el destino de los Fondos de Reserva y la posibilidad, por tanto, de invertir en cambios que permitan la transición de la actual matriz productiva extractivista hacia un modelo que garantice el bienestar, la sostenibilidad y el buen vivir. Esto significa que, bajo un verdadero sistema de seguridad social, los fondos de pensiones serán invertidos en formas que aseguren una vida digna, la diversificación productiva y empleos que no saqueen la tierra, contemplando todos los territorios que componen nuestro país y las generaciones por venir. Democracia y organización del pueblo trabajador deben ir de la mano para decidir qué hacer con los frutos de nuestro trabajo, orientándolo también hacia otras formas de producción y desarrollo socioambiental ecológico. En definitiva, caminar hacia otra sociedad.

¡Nos roban el agua, también las pensiones,
los mismos empresarios y políticos ladrones!

Frases

“Un cambio social real nunca ha sido llevado a cabo sin una revolución… Revolución no es sino el pensamiento llevado a la acción.”
-Emma Goldman