Ando Opinando

Encuentra aquí voces que desde sus propias experiencias analizan, reflexionan y debaten sobre diversos acontecimientos, historias y fenómenos que desbordan nuestra cotidianidad.

Por Martín Cabello.

No se nace machista, se hace, se prepara; hay recetas para ello.

Cuando hablan de feminismo no puedo evitar recordar mi formación y el adiestramiento que recibió mucha gente que me rodea. Era una especie de fórmula ancestral, de receta mágica que nos catapultaría al éxito y nos haría sobresalir entre nuestros pares. El ingrediente secreto era la educación. Por ello, describiré la receta del triunfo con la que nos hornearon: ‘Machistas a la sociedad’.

 

En primer lugar necesitaremos una casa que, independiente de su tamaño, debe contener dos padres con ansias de que su hijo sobresalga. Ahí se dará el primer sazonamiento sobre los roles y funciones de su hijo o hija en la sociedad. Para luego precalentarles en cursos de formación básica por medio de un microondas. Posteriormente pasarlo directamente al horno durante los últimos años de enseñanza media.

Ojalá que el horno de la media sea particular subvencionado o particular, de hombres o de mujeres, totalmente tradicionalista y moralista, nada de mixto porque no da el mismo resultado. Debe incluir clases de religión y, necesariamente, administrado por monjas y curas; esto le dará una contextura especial. Introducimos a los hijos y esperamos lentamente a que se cocinen.

Por mientras, puede encender el televisor y ver cómo el feminismo se levantó en los establecimientos educacionales con la consigna de educación no sexista, demando un cambio real en la forma de educar que estamos teniendo. Esto debe llegar a todos los colegios del país, en donde ya no haya colegios de niños y colegios de niñas, no se les exija diferente por ser hombre o mujer, no haya roles del papá de la mamá, no hayan juguetes para él y juguetes para ella; ni estructuras de vidas dependiendo del sexo. En donde normalizar todo el machismo no tenga ese sesgo de tradición. Hay que recurrir en un cambio en la perspectiva de la educación.

Después de escandalizarte por las barbaridades que dicen los medios, apague el televisor y encomiéndese para que eso no le pase a tu hijo o hija, él o la que todavía está en el horno. Y de pasada le pega un vistazo par ver que todo está en orden: cosifica, violenta, no cree en la igualdad, espera tener roles preestablecidos por ser hombre o mujer y hace caso omiso a lo que acontece en la sociedad; se cocina perfectamente.

Luego de 12 años de formación, lo sacamos a la sociedad y sale un o una machista recién horneado creyendo que el mundo le pertenece. ¿A alguien le apetece un pedacito?

Frases

“Un cambio social real nunca ha sido llevado a cabo sin una revolución… Revolución no es sino el pensamiento llevado a la acción.”
-Emma Goldman