Cultura

La Escuela Popular de Cine abrió sus puertas el año 2011 en la Poblacion Santo Tomás, comuna de La Pintana, y desde ese entonces no ha dejado de trabajar promoviendo el cine desde una mirada crítica.

El espacio tiene como principal objetivo dar cuenta del cine callejero y fomentar la creatividad de l-s participantes de la escuela, quienes, por su propia cuenta o en conjunto con sus compañer-s, pueden, al final del ciclo anual, crear la película que les remueve la cabeza.

 Por Rodolfo Napalm

La Escuela Popular de Cine (EPC)  ha levantado durante el último tiempo cerca de 12 talleres, y su inscripción se ha realizado siempre a través de su página web. Una forma de acercar a los jóvenes a la escuela, pero también, una herramienta que han sabido aprovechar para informar sobre los ciclos de cine que anualmente se realizan en las poblaciones periféricas de Santiago. 

El año pasado, la escuela levantó su séptimo ciclo en el que jóvenes y adultas pudieron acercarse a la experiencia audiovisual y plasmar en las pantallas sus propias creaciones.

“Estoy agradecido, fue una experiencia muy bacán, crecí mucho en ese periodo, mucho cariño a la gente con la que compartí en la escuela, aprendí mucho a crear, a dirigir mi creatividad, hay mucho aprendizaje en todas las áreas y un ambiente demasiado bacán.”, comenta uno de los chicos que participó durante el 2017 en la escuela “popular, horizontal y gratuita”, como la definen sus creadores.

La EPC también es conocida gracias a la popularidad del Festival de Cine Social y Antisocial (FECISO), encuentro caracterizado por su feria libre, música, poesías y talleres, todo un complemento que acompaña la proyección de los trabajos audiovisuales enviados por distintas creadoras, como también los realizados por los mismos integrantes de la escuela.

Gran parte de quienes participan del festival son personas de distintos territorios: vecinos, comunidades y pobladores. Ese ha sido el sello que han buscado promover los gestores de la escuela.

“No son tipos que vienen a hacer obras sociales pagadas, a los barrios marginales y se van. Por ende es un trabajo más bien comunitario”, comenta uno de l-s organizador-s.

FECISO es un espacio que convoca a quiene no se sienten cómodos con el carácter formativo, o la manera dominante que predomina a la hora de entender y compartir el cine. Sus organizadores libran la batalla para desfigurar las artes con el objetivo de acercarse a “lo cotidiano”, es decir, problematizar las visiones normalizadas de la rutina, y darle una vuelta de tuerca a los detalles e historias que la calle nos entrega. Dejando de lado el trillado método de la escuela ortodoxa, se rescata una estética propia de la calle, tipos de cámaras y tomas únicas, alejadas de los patrones estandarizados del “debiera ser así”.

“Es una forma de contrarrestar la cultura dominante, con la creatividad infinita dentro del  potencial de cada uno”, afirman sus organizadores.

Este año la escuela vuelve a abrir su puertas, preparada para recibir a personas dispuestas a continuar la pelea en contra de las pantallas hegemónicas con la exploración creativa que destaque el carácter poblacional de La Santo Tomás.

Las inscripciones para participar del ciclo 2018 estarán abiertas hasta el 14 de abril.

Frases

“Un cambio social real nunca ha sido llevado a cabo sin una revolución… Revolución no es sino el pensamiento llevado a la acción.”
-Emma Goldman