Géneros y Sexualidades

Durante el último tiempo hemos podido observar cómo el feminismo ha crecido a lo largo del territorio. Han habido diversos encuentros de mujeres y actividades (ferias feministas, talleres, foros, conversatorios) en Santiago y en regiones que nos llaman a juntarnos entre mujeres y reflexionar sobre las opresiones que vivimos, como también a cuestionarnos todo lo que se nos ha impuesto. Dentro de los feminismos, encontramos uno que no es muy conocido: el antiespecista.

Por Elefante Volante

Para conocer más acerca del feminismo antiespecista, nos reunimos con Anamias, creadora del Proyecto Fresia, una iniciativa que se constituye como un espacio de activismo y una plataforma gráfica para difundir ideas antiespecistas, utilizando el veganismo como herramienta. Éste nace a principios del presente año, desde las ganas y la rabia de Anamias, quien quería hacer un posicionamiento desde el feminismo y cruzarlo con el antiespecismo.

 

Fue durante la marcha feminista del 8 de marzo del presente año, que  Proyecto Fresia salió a la calle por primera vez, y lo hizo con afiches que exclamaron “Ninguna mujer/ninguna hembra nace para ser explotada/violada/asesinada”, entrelazando dos luchas: la feminista y la antiespecista. Anamias nos cuenta sobre sus motivaciones para iniciar el Proyecto Fresia: “Siempre está como en boca, todas las mujeres contra todas las violencias, pero en verdad tampoco son todas las violencias, porque que la violencia especista es súper gigante y no muchas se quieren hacer cargo”.

 

Marcha 8 de marzo / De Proyecto Fresia

¿Qué es el antiespecismo?

 

El término tiene su origen en la definición de especismo, acuñado por el psicólogo y animalista Richard D. Ryder en los años 70, definido como una discriminación moral con motivos arbitrarios, donde los intereses de un individuo son de menor importancia por el hecho de pertenecer a una especie animal determinada.

 

Anamias nos dice: “Creo que lo esencial al poner ese anti es estar en contra del especismo, que es una opresión más que juega en este sistema capitalista, que tiene esclavas a miles y millones, de cientos de animales no-humanos, simplemente por el consumo y capricho humano”. Nos cuenta que el antiespecismo es sacarnos a nosotras como especie humana del centro de todo y entender que somos otra especie más entre todas las especies existentes. Sin embargo, no es fácil despojarse de las prácticas especistas de encima, puesto que desde que somos niñas se nos enseña que los animales deben darnos algún beneficio. Es por todo esto que Anamias ve el antiespecismo como una herramienta política para visibilizar la opresión del especismo.

 

¿Por qué un feminismo antiespecista?

 

Sobre esta relación ella piensa: “me hacía cruce, me hacía sentido el tomar el feminismo. Así como no queremos ser oprimidas, tampoco ser opresoras con otras”. Lo relaciona con la noción de hermanar con las otras hembras de las otras especies. Las hembras no humanas viven una doble explotación: por parir y por ser objeto de consumo”. Así también, hace la conexión de que “los demás animales, al igual que nosotras las mujeres, somos objeto de consumo para los hombres por placer y entretención. El público consumidor en el fondo es masculino, toda esta cultura de macho, como los asados, es la que juega ahí”.

 

¿Cómo se vive en el territorio el feminismo antiespecista?

 

Anamias nos cuenta que se está conversando más el tema y que “una vez más, es desde el feminismo que se pueden abarcar más opresiones, porque igual al ser un grupo oprimido históricamente como somos las mujeres, creo que se da esa reflexión para darnos cuenta de otras opresiones que podemos ejercer”. Pero está recién partiendo acá en el sur de Abya Yala, ya que es difícil agarrar la lucha antiespecista, porque somos parte del grupo que oprime y no existe una interacción con el grupo opresor”.  Sobre esto mismo señala: “La destrucción de toda la mente especista es un trabajo súper fuerte desde las palabras, desde el lenguaje, desde los dichos; que obviamente tenemos jerarquías con los demás animales”.

 

Podemos ver que el veganismo ha crecido bastante durante los últimos años en el territorio. Los locales de comida vegana han aumentado en comparación hace unos años atrás, como también la venta de productos en supermercados y tiendas, las ferias de emprendimiento de productos y comida vegana. “El veganismo como práctica no es tan potente como lo fue en un inicio, porque como sabemos el capitalismo lo da vuelta todo. Ahora es súper fácil ser vegano, hay veganos por dieta, por cuidado del cuerpo, etcétera. Le sacaron la fuerza política que pudo tener en un comienzo”, opina Anamias.

A pesar de todo, durante el último tiempo han habido diversas charlas y encuentros donde se ha tocado el tema. Desde Anamias la invitación es a seguir cuestionándonos las prácticas impuestas de opresión, a reflexionar, juntarse, conversar. Ya que, en el fondo, “no se trata de respeto ni gustos. Hay vidas entre medio”.

Frases

“Un cambio social real nunca ha sido llevado a cabo sin una revolución… Revolución no es sino el pensamiento llevado a la acción.”
-Emma Goldman