Géneros y Sexualidades

Con la legalización del aborto en tres causales específicas, la organización de mujeres "Con las Amigas y en la Casa", quienes hace dos años vienen activando y trabajando por los derechos de las mujeres respecto al aborto libre, vieron la necesidad de involucrarse también respecto a los pasos y nuevas condiciones que esta ley traería.

 Por Amanda Aravena L.

Es por lo anterior que, tras un año y medio de trabajo e información, este viernes 4 de mayo lanzarán el proyecto OLA: Observadoras de la Ley de Aborto, un espacio de acompañamiento legal y fiscalización del proceso que esta nueva ley está implementando en el país.

Para conocer más de la iniciativa, conversamos con Carolina Cisternas Márquez, socióloga, integrante de “Con las Amigas y en la Casa” y una de las impulsoras de OLA. “Para nosotras es un mundo nuevo: la ley es nueva y recién se está instalando. Es un desafío que es desconocido porque no sabemos cómo va a ser la reacción de las instituciones. Creemos que la ley puede ser letra muerta si es que nosotras, las mujeres, no estamos exigiendo que se cumpla”, comenta Carolina.

-¿Qué objetivos se plantean con OLA?

Nuestras primeras acciones están orientadas a ser observadoras, porque queremos mirar cómo se va desenvolviendo la implementación de la ley. Por ejemplo, qué tan preparados están los equipos médicos: sabemos que en Chile no se capacita a nadie en aborto. Pese a que hay una gran cantidad de información y protocolos establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS), podría asegurarte que en las mallas curriculares de Medicina no está el aborto como tema.

Desde “Con las Amigas y en la Casa” critican los tiempos y la forma en que se ha implementado la ley. “Hubo muchos meses en que estuvo promulgada la ley pero no había instructivo para aplicarla porque la norma técnica salió muchos meses después. Ahí se generaron una serie de vacíos”, critica Carolina.

Fotografía original de Con las Amigas y en la Casa. Organización en la marcha del 8 de marzo. Santiago, 2018.

Uno de los hitos en este proceso fue en octubre, cuando una niña de 13 años decidió interrumpir su embarazo luego de una violación en Chiloé. Los médicos del lugar se negaron argumentando objeción de conciencia, teniendo que ser trasladada a Santiago para la realización del aborto. Hasta ese momento, no había un protocolo sobre el proceso de objeción de conciencia.

-¿Qué opinan respecto a la objeción de conciencia?

Creemos que la objeción de conciencia en los servicios públicos es una vulneración de los derechos de las mujeres y que es explícitamente misógina. En otros planos esta situación es imposible: es como si en un servicio público una trabajadora social se negara a hacer un informe social, o un hematólogo una transfusión de sangre porque es Testigo de Jehová. Pero cuando tiene que ver con el derecho de la mujer a decidir sobre su cuerpo, se permite esta objeción de conciencia. Los privados pueden hacer lo que quieran, pero en los servicios públicos es aberrante que suceda.

“Las mujeres no somos un mueble al que puedan trasladar como se mueve un escritorio. Somos personas, sujetas de derecho”. Al no haber claridad en la norma, y con la posibilidad de objeción de conciencia incluso al interior de los servicios públicos, “se siguen provocando vulneraciones hacia las mujeres".

Es por esto que otro de los objetivos que se plantean es exigirle directamente al Seremi de salud y los centros de salud que se revelen los nombres de aquellos médicos que han objetado conciencia: “Mientras exista la objeción, nosotras queremos saber quiénes son: que nos digan sus nombres y apellidos, para poder transmitir esta información a todas las mujeres”, afirman desde OLA.

Además de las exigencias al Estado, Carolina enfatiza en la importancia de generar sensibilización por parte de las mujeres respecto al tema, para lo cual es esencial que exista un acompañamiento feminista.

“Pensamos que la mejor idea es trabajar bajo una figura de observadoras, brindando un acompañamiento similar al que realizamos desde “Con Las Amigas y en la Casa”: personalizado y cercano a las mujeres, destinado a aquellas que están en las tres causales (que representa solo un 5% de los casos de embarazo no deseado) y quieren hacerse un aborto legal”, comenta Carolina.

Desde OLA están convocando a mujeres a integrar esta red: abogadas, estudiantes de derecho o defensoras de los derechos de las mujeres. “Esperamos que las mujeres que estén interesadas en la defensa de los derechos nos puedan acompañar en este desafío, especialmente en los lugares más aislados, donde la objeción de conciencia es grotesca y, por lo tanto, será más difícil el acceso a un aborto legal”.

Para conversar en mayor profundidad sobre esta iniciativa, el viernes 4 de mayo a las 18:30 hrs se realizará el Lanzamiento de OLA en el auditorio de la Facultad de Ciencias Sociales de la UDP (calle Ejército 333, Santiago). Será un espacio exclusivo para mujeres, donde se presentará un análisis feminista de la aplicabilidad de la ley desde una perspectiva médica, además de un acto artístico y la invitación a la primera acción concreta de este proyecto.

Las organizadoras de la iniciativa llaman a las mujeres interesadas a participar y sumarse a OLA. “Vamos todas, que somos una gran OLA”, es el lema de la invitación.

Frases

“Un cambio social real nunca ha sido llevado a cabo sin una revolución… Revolución no es sino el pensamiento llevado a la acción.”
-Emma Goldman