Salud y autocuidado

Por D. Ovalle, Felipe C y Amanda A.

Cuando se fuerzan las formas de vida a una occidental, capitalista y patriarcal, surgen modos de vida que intentaron desaparecer por medio de un olvido impuesto, pero que el flujo de la sangre resiste y trae nuevamente a la superficie.

El “Suma Qamaña” Aymara, “Sumak Kawsay” Quechua o el “Küme Mongen” Mapuche, traducidos al español como el “vivir bien” o “buen vivir”, marca ese resurgimiento de formas de vida ancestrales. Para estos pueblos la vida se entiende en armonía y equilibrio, donde todo se interrelaciona y conecta, transformando el bienestar de uno en el de tod-s y viceversa.

La salud que emerge desde esta mirada, se construye desde la comunidad y para ella, promoviendo un empoderamiento de l-s cuerpos y de los saberes que resisten en las transmisiones generacionales de las comunidades, defendiendo el bienestar de lo que les rodea. Es bajo esta premisa que se comienza a gestar, en la población Jaime Eyzaguirre en Macul, el Centro de Salud y Buen Vivir Berta Cáceres.

Centro de Salud y Buen Vivir

Berta, mujer guardiana que defendió una de las venas de Latinoamérica, quien dió su vida por la conservación del Río Lenca de Honduras y que fue asesinada por un terrorismo estado-empresarial. Ese buen vivir que ella defendió se pretende impulsar en la iniciativa del centro de salud comunitaria.

La idea de “otra” salud, surge de diferentes carencias dentro de “la Jaime”, una de las más tangibles es la falta de un Centro de Salud Familiar (Cesfam) para la atención y consulta de la comunidad. El más cercano se encuentra en la población Santa Julia, en la que la locomoción no ayuda a llegar. “Aquí hay harta población adulto mayor que están postrados, no hay ambulancias, los y las adultas mayores y toda la gente tiene que ir a pedir hora muy temprano, faltan especialistas, y así hay un montón de cosas que en realidad la gente las siente, y eso se veía en las asambleas” comenta Romina Quiróz, participante de la junta de vecinos y del Centro de salud comunitario.

Hace un año personas del colectivo Makanaki (que trabajan en la población hace diez años) y de la Junta de Vecinos de la Jaime Eyzaguirre, asistieron al encuentro nacional del Movimiento Salud Para Tod-s en Concepción. Es en este espacio donde logran poner en perspectiva los problemas de acceso a la salud institucional, surgiendo así la propuesta del del Centro de Salud y Buen Vivir Berta Cáceres, que si bien diagnostica un problema real en la falta de un Cesfam para la población, también amplía el concepto común de salud hacia una mirada del buen vivir.

Son alrededor de siete las personas que han estado pensando y trabajando en este proyecto desde principios de este año. Partieron haciendo un diagnóstico de cómo se vive la salud en la Jaime, en conjunto con los vecinos y vecinas de la población.

“Hubo una jornada de presentación del centro de salud, en el que conversamos qué entendíamos por salud. En su mayoría participó gente adulto mayor y mujeres”, cuenta Javiera López, integrante del centro.

La idea inicial era realizar atenciones a las personas para responder a sus necesidades más inmediatas, aprovechando que habían enfermer-s y médic-s en el grupo de trabajo. Pero las condiciones y los objetivos fueron cambiando. “No queríamos que el centro de salud fuese algo asistencialista, que viniera el vecino y se atendiera. La idea es que l-s vecin-s puedan organizarse en torno a algo”, comenta Romina.

Así, desde la educación popular, comenzaron a hacer talleres en torno a problemáticas de salud que la comunidad veía, como la prevención de enfermedades respiratorias e información sobre enfermedades cardiovasculares, hipertensión y diabetes. Pero la idea no es quedarse solo ahí, ni que venga un médico a enseñar cómo prevenir o curar una enfermedad, sino que hacerse cargo de la salud reflexionando sobre el modo de vida que  se quiere llevar, desde lo más cotidiano y común para la comunidad, invitando a los vecinos y vecinas a hacerse partícipes del centro.

Proyectos en la Jaime

Uno de los proyectos en los que están trabajando es en un huerto comunitario dentro del espacio de la junta de vecinos, convocando a la comunidad a ser parte del proceso de siembra, para que puedan disfrutar y compartir lo que cosechan y esperando que esta iniciativa pueda ir esparciéndose en otros sectores de la población. Porque hacerse cargo de tener una buena alimentación es fundamental en el buen vivir.

También planean realizar un círculo comunitario de crianza, donde madres y padres puedan reunirse a compartir experiencias al respecto. “Nadie sabe ser mamá o papá, ni cómo cuidar a l-s hij-s. Es un aprendizaje continuo y constante en el tiempo. Es algo muy vinculado al espacio privado y queremos generar espacios donde se compartan esos saberes, donde se pueda trabajar en torno a una crianza de los niños”, comenta Javiera.

L-s cabr-s que participan en el Centro de Salud y Buen Vivir Berta Cáceres han realizado varias actividades en busca de reunir fondos para la organización y poder financiar los distintos proyectos trazados con el tiempo. Sin embargo, estas labores han sido complicadas y no muy exitosas. Por esta razón también están participando en la obtención de fondos concursables que ayuden con el respaldo económico necesario para concretar las iniciativas.

Por otro lado, la municipalidad tampoco ha sido de gran ayuda en la facilitación de espacios. Existió una sala que intentaron refaccionar pero que les fue quitada debido a que, según la municipalidad, el lugar sería ocupado por un Cesfam, por lo que se hacía necesario desocuparlo para comenzar con las obras. A más de ocho meses de que se les haya pedido desalojar la sala, la municipalidad aún no inicia las obras del Cesfam prometido.

El buen vivir, eje central del trabajo del centro comunitario, choca con las nociones de salud tradicional que se imparten desde el sistema oficial: el buen vivir se entiende como una salud integral, en donde los factores que se consideran tienen relación directa con la comunidad, con la organización y apañe entre vecin-s para y por su bienestar, oponiéndose así al sistema asistencial común, en donde “profesionales de la salud” diagnostican problemas y aplican medicamentos y terapias para apaliarlos, buscando más bien devolver la capacidad productiva a los cuerpos que buscar los orígenes de estos problemas. Es esto lo que se comienza armar a través del trabajo colaborativo del Centro de Salud y Buen Vivir Berta Cáceres en la población Jaime Eyzaguirre, pensando y comenzando a ejercer una salud distinta.

Frases

“Un cambio social real nunca ha sido llevado a cabo sin una revolución… Revolución no es sino el pensamiento llevado a la acción.”
-Emma Goldman